martes, 19 de febrero de 2013

Títeres


Títeres

La suave melodía de un piano de cola invadía cada rincón de la sala, aportando un estado anímico de paz y serenidad. Los comensales se dirigieron con lentitud a sus respectivas parejas.

domingo, 3 de febrero de 2013

Notas Siniestras Cap. 1.2


Respiré profundamente e intenté mantener la compostura en todo momento. Las lágrimas amenazaban con hacer acto de presencia con cada palabra que decía. Paré de hablar durante escasos segundos, quería recordar cada detalle de lo ocurrido. El policía, sentado en el sofá junto a mí, me miró con ojos comprensivos.

domingo, 27 de enero de 2013

Notas siniestras Cap.1


El olor a café inundaba el ambiente y la tenue luz del atardecer entraba por la ventana. Aunque la tarde ya tocará su fin, mi jornada laboral aun no había acabado. Tan solo disfrutaba de un pequeño descanso antes de proseguir. Soplé el humo caliente que emanaba mi bebida y dí un pequeño sorbo, aunque preferiría no haberlo hecho.

domingo, 23 de diciembre de 2012

No hay vuelta atrás



La resplandeciente luz ilumina cada rincón de la habitación. Los cortinajes están abiertos, para mostrar un mundo irreal, en el que la perfección y la virtud son la única meta. El dulce olor de las blancas rosas inunda el ambiente, entremezclándose con el perfume de la muchacha. Su tez, tan delicada como la porcelana, del color de la nieve al caer. Su dulce mirada se refleja en unos ojos almendrados del mismísimo color del cielo. Su belleza es incomparable, su pureza absoluta y toda ella un ser ficticio. Se encuentra atrapada en su propia realidad, retenida por el temor de defraudar a los demás. Pero no se siente completa, no muestra su verdadera personalidad. Aquella frustración le lleva a cambiar su perspectiva. Mira con adulación y miedo el único objeto que puede mostrarle la verdad, su verdad. Con sumo cuidado agarra el paño que lo cubre y tira de él, este cae en ondas a sus pies. Y deja al descubierto un espejo de gran tamaño, decorado con gran dedicación y detalle. El reflejo del espejo muestra una existencia diferente, la misma habitación sumida por una oscuridad absoluta. Una persona distinta se muestra ante ella, un chico de su misma edad. Un joven con el color de la noche brillando en sus ojos. Ataviado con un traje hecho de tinieblas, las mismas que rodean su mente y corazón. Extiende la mano con una pícara sonrisa grabada en el rostro. La chica aun tiene dudas de cruzar la línea, pero eso no es ningún obstáculo para él. Le muestra parte de su mundo en un solo gesto, acerca unas manos decididas al rostro de la chica, y en una suave caricia le arranca el velo que esconde sus secretos. Los ojos de ella se transforman por completo, la tenebrosidad se manifiesta con timidez. No son tan distintos como piensan, la única diferencia son sus mundos. Uno intenta encubrirlo, se avergüenza de ello. Sin embargo, en el otro puedes mostrar tu identidad. La chica lo piensa un momento, mira en su interior y toma su decisión. Acepta la posibilidad que le ofrecen y atraviesa el cristal, haciéndolo añicos. Jamás podrá dar marcha atrás, la decisión ha sido tomada. La línea ha sido traspasada y la verdad difuminada.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Muerte en papel


Muerte en papel


La luz del sol alumbraba cada recoveco del bosque, cerré los ojos por un instante, disfrutando de la calidez que me brindaba. Pronto el verano acabaría y daría paso a un lluvioso mes de octubre. Pero aún quedaban algunos días soleados y los disfrutaría. Abrí los ojos y por un momento quede deslumbrada, cuándo mi vista se hubo acostumbrado, cogí la bicicleta y pedaleé hasta el pueblo.

miércoles, 18 de julio de 2012

La supervivencia conlleva un alto coste

La supervivencia conlleva un alto coste


Mi mirada se perdía en el horizonte, mis ojos se humedecieron y las lágrimas no tardaron en dar indicios de lo ocurrido. Las oscuras nubes se acumularon sobre nuestras cabezas, avisando de la inminente tormenta. Mi mano derecha aún se encontraba alzada, sosteniendo la pistola, y mi dedo en el gatillo. El olor de la pólvora impregnaba el ambiente y el atroz sonido del disparo retumbaba en los oídos de todos los presentes.

miércoles, 20 de junio de 2012

La imaginación es el aliciente del miedo

La imaginación es el aliciente del miedo


¿Recuerdas el terror que sentías cuando eras pequeño?

martes, 19 de junio de 2012

Manos temblorosas

MANOS TEMBLOROSAS



La habitación transmitía una sensación de frialdad, quizás fuera por sus paredes blanquecinas o por su luz espectral. Aunque, posiblemente, todos los hospitales eran así; no puedes esperar que en un lugar en el que cada día muere gente haya una chispa de calidez.
Esperé sentada en aquella sala, hacía mucho tiempo que buscaba tener esa oportunidad. Y cuándo por fin lo he conseguido, me encuentro atemorizada, no sé de que forma actuar. Lo único que sé con certeza es que debo entrar y verlo con mis propios ojos.

lunes, 4 de junio de 2012

Intentalo, solo tienes que recordar (IV)

Intentalo solo tienes que recordar (VI)

Intentaba leer el libro que tenía entre mis manos, releía cada línea una y otra vez pero era como si mirara una página en blanco. Mi cabeza estaba centrada en otra cosa, en un lugar muy lejano. Llevaba en ese estado varios días, justo desde mi última conversación con el chico enigmático.

jueves, 24 de mayo de 2012

Intentalo, solo tienes que recordar (III)


Intentalo, solo tienes que recordar (III)



El fin de semana comenzaba mejor de lo previsto, nos habían invitado a una fiesta en un club nocturno muy conocido, y bueno, ¿quién era yo para negar esa invitación?. Me puse mis mejores galas, que no pasaban de normalitas, un vestido negro azabache a media pierna con la espalda descubierta y unos tacones a juego; y me dirigí hacia allí. Llegué a la hora acordada, y allí estaba Lexi, imponente como siempre, me cogió del brazo y me arrastró hacía el interior del local.

sábado, 28 de abril de 2012

Intentalo, solo tienes que recordar (II)

Intentalo, solo tienes que recordar (II)

Intenté abrir la puerta de mi apartamento, y tras varios intentos logré entrar sin tener que derribar la puerta. Solté mi abrigo en la silla del comedor, y me dirigí veloz hacía la cocina. Cogí del pequeño armario una botella de vino, en la etiqueta podía leerse una advertencia “Solo en caso de emergencia”, y este era uno de ellos.

jueves, 26 de abril de 2012

Intentalo, solo tienes que recordar (I)

Intentalo, solo tienes que recordar


La cena se había alargado más de lo previsto, y ya sabes lo que se dice, cuánto mejor te lo pases con mayor rapidez pasara el tiempo. Decidí que debía irme por el bien de mis estudios, ya que al día siguiente tenía un examen muy importante de Bioarqueología. Cogí mi elegante gabán azul marino y me despedí de mis amigas.

miércoles, 25 de abril de 2012

Aunque no la llames, aparecerá

Las nubes se vislumbran en el horizonte, un paraje desolado que no ayuda a mejorar mi estado de ánimo. El silencio solo se ve interrumpido por pequeñas ráfagas de viento que agitan las ramas de los árboles. Estoy de pie, quieta y sin saber que hacer. La gente pasa a mi alrededor, absortos en su vidas, sin tiempo para pensar en los demás. Ni pararse a preguntar si esa sonrisa demuestra tu felicidad o simplemente es para ocultar la tristeza que sientes en tu corazón. Pero aún así,  sigo allí, parada en medio de la nada, esperando una señal. Pero he descubierto que nunca llegara y que soy yo la que debe dar el paso, que nadie lo hará por mí. El problema es que nunca he sido buena tomando decisiones, y esta vez no será distinto. Por eso tengo miedo a equivocarme, pero la vida está pensada para eso, para tomar decisiones incorrectas y aprender de ellas. Al menos eso suelen decir, y en el momento de la verdad nos echamos atrás. Las nubes cada vez se tornan más grises, el tiempo se ha puesto de acuerdo con mis sentimientos. La tormenta no ha hecho más que empezar, y no veo el momento de que termine. Las finas gotas de lluvias, casi invisibles al ojo humano, caen sobre mí. Mi pelo empieza a mojarse, mis ropas están empapadas pero no soy capaz de encontrar cobijo. Las lágrimas surcan mi rostro, emanando sentimientos que no soy capaz de expresar. Y cuándo todo parece estar perdido, la persona que de verdad se preocupa por ti, aparece sin ser llamada. Trae un abrigo y te protege del frío, después abre el paraguas y te cubre de la lluvia. Y con solo unas palabras te ayuda a tomar la decisión correcta: "Sigue el camino que te haga feliz, no importa si es el acertado al ojo de los demás". En ese momento sabes que te apoyara en todo lo que hagas y tienes la confianza suficiente para saltar al vacío sin miedo a fracasar.

miércoles, 11 de abril de 2012

Ahora sé que el tiempo no ayuda

 Ahora sé que el tiempo no ayuda

Me quedé mirando como las oportunidades se escapaban entre mis manos, como los finos granos de arena que atrapas en un día de verano. Me quedé sentada mirando como te marchabas lentamente de mi lado, pensando que quizás fuera la última vez que podría verte. Mi corazón me gritaba que fuera tras de ti pero hice caso a la razón, y guarde esos sentimientos en una pequeña parte de mi mente. Pequeña comparada con todo lo que había que guardar, así que no puedo evitar que poco a poco esos sentimientos escapen. En pocos minutos se abrió una brecha, y más tarde le siguieron más. Ahora todo lo que siento por ti vaga por mi mente a su libre albedrío, sin dejarme ni un solo segundo de descanso. Todas las imágenes, todas las palabras y miradas que vivimos; aquellas que hicieron aflorar nuestro amor, que siempre quedarán en el recuerdo y nunca traspasaran la fina línea del olvido.
Y ahora gracias a revivir cada momento, pude responder a la única pregunta que jamás formulé, ¿podría lo nuestro volver a repetirse?. No, nuestro amor mostró todo su esplendor en primavera y murió cuándo la estación cambió al igual que la belleza y la delicadeza de las flores.

El tiempo no ayuda, solo hace que las relaciones se marchiten.

martes, 6 de marzo de 2012

Tentación

Sentada junto a la ventana mi mirada se perdía en el horizonte. Escuchaba con atención el ruido de las hojas agitadas por el viento y el suave sonido de la lluvia que sumía a la tranquilidad cada parte de mi ser. El repicar de las campanas logro sacarme de mi ensimismamiento, en el instante en el que Sam entraba a la habitación.

domingo, 26 de febrero de 2012

Bienvenido , Comité para la Seguridad del Estado, ¿o debería decir KGB?

Janett Latterly (Capitulo 1-1)

Observé la perfección de sus líneas, los técnicos del MI6 habían hecho un buen trabajo. Mi Yamaha YZF R6 estaba en perfecto estado, cosa que parecía casi imposible después del accidente que tuve en mi última misión. Me acerqué al mostrador con una gran sonrisa en mi rostro y mande mis agradecimientos al equipo, mientras cogía las llaves y me ponía en marcha.

jueves, 16 de febrero de 2012

Cuándo la guerra comienza todos los vínculos desaparecen, no hay amigos, no hay familiares ni vecinos. Simplemente queda el instinto de supervivencia del prójimo que ha sido forzado partir al campo de batalla. Para luchar en un conflicto que no es el suyo y morir por una causa que no profesa.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mi última decisión

Última decisión en un mundo post-apocalíptico

Camino despacio, hace varios días que mis provisiones se acabaron. Tuve que dejar la moto, ya no había gasolina. Evito los pueblos, todos atestados de victimas inocentes que ahora pelean por tu carne. Había perdido toda esperanza de encontrar a alguien con vida. A mi espalda llevo una maleta, de mi cintura cuelga una glock y en mi mano un viejo transmisor. El aire resulta pastoso y dificulta mi respiración, no puedo dar un paso más así que me detengo. En mi mente barajo la posibilidad de acabar con esto, solo me queda una bala y sería la mejor opción. Acepto con resignación mi decisión, saco la cámara del bolsillo interior de la maleta. La enciendo, la lucecita roja me indica que ya esta grabando así que le dirijo mis últimas palabras.

martes, 6 de diciembre de 2011

El frágil muro de su mente

La oscuridad se cernía sobre él, la habitación como único refugio. Sentado en el suelo, sus ropas están totalmente empapadas y recubiertas de un pastoso líquido color rubí. Las lágrimas bañan su rostro y vuelven turbia su mirada. Intenta asimilar lo sucedido, al menos lograr recordar una imagen, una sensación o solo una palabra. La angustia llena cada parte de su ser, le alberga la impotencia ante tan desalentadora situación.
Una imagen, un reflejo en un charco de agua, su mano se abalanza. Intenta cubrir su rostro para ocultar la vergüenza. Una chispa recorre su cerebro, el insoportable dolor lo domina.
Vuelve a la escena, ve la mirada de su víctima y el terror reflejado en su rostro. Todo se desvanece a su alrededor. Baja su mirada y sus dedos tocan cuidadosamente las gotas que caen de sus ropajes. Reconoce lo que es, es sangre color carmesí y aún caliente. Reflejando una vida arrancada a la fuerza. Una punzada recorre el estómago del chico. Y su mente derriba el muro que él mismo ha creado. Como la caja de Pandora al abrirse, todos los males le desbordan.
Recuerda el cuchillo posado en su mano, la ligereza con que lo sostenía. El placer que en ese momento sentía. Su risa desgarradora rompiendo su garganta tal cuál rayo. Abalanza el cuchillo sobre su víctima y la esencia de la vida se desvanece a través del filo de su hoja.

domingo, 9 de octubre de 2011

Bienvenido, Comité para la Seguridad del Estado, ¿o debería decir KGB?

Janett Latterly (Capítulo 1)
Las agujas del reloj parecían inamovibles, como si el tiempo se hubiera congelado. Miré a mi alrededor, todas caras conocidas, personas con las que llevaba meses estudiando. Todos miraban con atención al profesor de historia, todos con rostro de incredulidad. Escuchando la retahíla sobre espías británicos, historias de hombres honoríficos que luchaban contra el Comité para la Seguridad del Estado, más conocida como la KGB.
A cualquier chica de mi edad, aquello le hubiera seducido, una vida secreta como las que muestran las numerosas películas sobre el tema. Pero cuándo vives de verdad esa experiencia, cuándo tienes que ocultar tu vida tejiendo una red de mentiras, todo es distinto. Te vuelves fría, solitaria y procuras no crear lazos emocionales, un humano sin sentimientos, un robot mortífero a las órdenes del estado.